Desde su lanzamiento en 2021, It Takes Two se convirtió en una de las experiencias cooperativas más celebradas del videojuego moderno. Desarrollado por Hazelight Studios y publicado por Electronic Arts, el título no solo conquistó a crítica y público por su imaginación desbordante, sino también por demostrar que el cooperativo puede ser el corazón absoluto de una obra. Su propuesta es clara: aquí no hay camino en solitario, porque todo —la acción, los puzles, el humor y la historia— está diseñado para dos jugadores. Esa identidad tan marcada le valió una enorme popularidad y el reconocimiento como Juego del Año en 2021.
La aventura sigue a Cody y May, una pareja en crisis que, por un giro fantástico, acaba atrapada en cuerpos diminutos. A partir de ahí, el juego despliega una sucesión de escenarios imaginativos en los que cada personaje posee habilidades distintas y complementarias. En un capítulo uno lanza clavos mientras la otra usa un martillo; en otro, uno manipula el tiempo y el otro crea copias de sí mismo. Esa variedad constante es una de sus mayores virtudes. It Takes Two evita repetirse, cambia de mecánica con frecuencia y logra que cada tramo se sienta fresco, sorprendente y muy dinámico.

It Takes Two
La jugabilidad mezcla plataformas en tres dimensiones, puzles, combate ligero, persecuciones, jefes y pequeños desafíos competitivos. Todo está construido alrededor de la coordinación. No basta con saltar bien o reaccionar rápido: hay que hablar, observar qué hace el otro y entender cómo se combinan ambas habilidades. Por eso funciona tan bien en pareja, con amistades o entre familiares. Incluso cuando propone secciones más intensas, el juego mantiene un tono accesible y muy visual, de modo que casi siempre deja claro qué debe hacer cada jugador. Esa claridad de diseño permite disfrutar del espectáculo sin perder el ritmo.
Trucos y consejos para jugar mejor
El mejor consejo para disfrutar It Takes Two es sencillo: comunicarse constantemente. Muchas secciones se resuelven más rápido si uno marca el ritmo y el otro confirma el momento exacto del salto, del disparo o de la activación. También conviene intercambiar personajes en una segunda partida o en algunos capítulos, porque así se entiende mejor el diseño completo de cada reto. Otro truco útil es explorar con calma. Aunque el camino principal suele estar claro, los desvíos esconden minijuegos, bromas visuales y referencias que enriquecen mucho la experiencia.
Otro punto importante es no obsesionarse con hacerlo todo perfecto al primer intento. El juego está pensado para experimentar, fallar y volver a probar sin castigos severos. En los combates contra jefes, por ejemplo, suele ser más útil identificar el patrón que lanzarse a atacar sin coordinación. Si buscas completar buena parte del contenido opcional, merece la pena prestar atención a los minijuegos repartidos por los capítulos. Diversas guías especializadas señalan que hay 25 en total, y encontrarlos todos añade un componente competitivo muy divertido dentro de la propia campaña. Además, el selector de capítulos facilita volver a zonas anteriores para recuperar lo que se haya pasado por alto.
Secretos, detalles y razones de su éxito
Uno de los secretos más celebrados de It Takes Two está en su enorme cantidad de guiños y situaciones ocultas. El juego recompensa a quienes se apartan del camino principal con escenas absurdas, juguetes interactivos, minijuegos escondidos y referencias a otros títulos y géneros. Esa sensación de descubrimiento constante evita que el viaje se limite a avanzar de pantalla en pantalla. Además, su estructura por capítulos hace que cada mundo tenga identidad propia: taller, árbol, cuarto infantil, reloj, nieve, jardín o ático. Cada espacio introduce una idea jugable diferente y convierte el avance en una sorpresa continua.
También destaca su accesibilidad dentro del cooperativo. La propuesta de jugar obligatoriamente a dos podría parecer una barrera, pero en realidad es parte de su encanto: obliga a compartir, comentar y reírse de los errores. Esa filosofía se apoya además en funciones como el Pase de amigo, que hizo más fácil jugar en línea con una sola copia. Al final, It Takes Two sobresale porque no usa la cooperación como simple añadido, sino como fundamento de toda su identidad. Es un juego ingenioso, variado, emotivo y repleto de ideas memorables. Para quienes busquen una aventura distinta, llena de creatividad, secretos y momentos para comentar en voz alta, sigue siendo una referencia imprescindible del videojuego cooperativo.





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