¿Cómo puede ser posible que un juego que vio la luz en 2004 siga teniendo tanto éxito hoy en día? Han pasado muchos años desde que los jugadores visitaron Azeroth por primera vez y, por aquel entonces, seguros que muchos no pensarían que seguirían jugando más de 20 años después.
World of Warcraft es un juego diferente, para muchos el videojuego definitivo. Puede que te guste más o menos lo que propone World of Warcraft, pero es un hecho que su influencia en el mundo de los videojuegos no tiene parangón. De hecho, durante todos estos años hemos visto cómo han aparecido juegos de cartas, de mesa, cómics, incluso una película… El fenómeno World of Warcraft ha llegado a todos los rincones del ocio.
¿A qué se debe el éxito de World of Warcraft?
Cualquiera que se encuentre interesado en programar un videojuego o formar parte de la industria debería tener a este videojuego como ejemplo. La nueva expansión, Midnight, llega con una nueva narrativa que promete mantener entretenidos a los jugadores por unos cuantos años más.
Sin embargo, el éxito de World of Warcraft va mucho más allá de sus narrativas. Una de las mayores fortalezas de este videojuego ha sido siempre su jugabilidad. Pasan los años, aparecen nuevos videojuegos, pero la jugabilidad de World of Warcraft resulta complicada de superar.
Durante todos estos años la comunidad de fans ha creado diferentes "addons" que servían para mejorar la propia experiencia de juego. Los desarrolladores de World of Warcraft han sabido siempre escuchar a la comunidad y buena cuenta de ello es que muchos de esos "addons" programados por terceros han pasado a formar parte de forma nativa y oficial dentro del propio videojuego.
Al final nos encontramos dentro de un videojuego en donde manejamos a varios personajes con muchas habilidades, pero que son realmente divertidos de jugar. El "gameplay feel" del juego es excelente y la respuesta a las habilidades y al entorno hacen que realmente sea algo agradable de jugar.
Una historia más que viva
La narrativa en World of Warcraft es tan importante que ha trascendido al propio videojuego. Otros juegos como Warcraft Rumble o Hearthstone incorporan algunos de sus personajes más icónicos dentro del mismo y, en cierto modo, cuentan la historia a su manera.
Esto hace sentir a este videojuego como un mundo vivo, un mundo en constante evolución que avanza conforme los jugadores van creciendo y estos ven cómo va cambiando. Muchos de los personajes principales como Sylvanas, Thrall o Anduin han crecido con muchos de nosotros, lo que realmente ayuda a que el juego se sienta como algo propio.
El MMORPG sin discusión
A lo largo de todos estos años no han sido pocos los videojuegos que, motivados por el éxito de World of Warcraft, han tratado de emularlo. Juegos con personajes más originales, historia más elaborada, gráficos más realistas o trasfondos interesantes han ido cayendo con el tiempo mientras World of Warcraft perduraba.
Algunos de estos juegos son el propio Lineage, Dark Age of Camelot, Aion, Tera Online, Warhammer Online, Wildstar… Todos ellos prometieron en su día que iban a acabar con el monopolio de World of Warcraft, pero ya nadie se acuerda de ellos.
El éxito del videojuego también se debe a una comunidad sin precedentes. No solo hemos visto cómo se han hecho muchos amigos a través del propio juego, sino que también se han dado propuestas de matrimonio, celebrado bodas y también las campanadas. Sin duda la comunidad de World of Warcraft es una de las más fieles de los videojuegos y, por mucho que pase el tiempo, siempre acuden a la llamada cuando la nueva expansión aparece.
En definitiva, no sabemos los años que le quedan de vida a World of Warcraft, pero parece que todavía tiene cuerda para rato. Sin duda, un juego que merece la pena probar al menos una vez en la vida, pero con mucho cuidado, ya que es realmente adictivo.





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