Cada vez son más los jugones que se plantean si los videojuegos de ahora son mucho más fáciles que hace unos años. Comparar la dificultad entre diferentes títulos es algo arriesgado y complicado, pero no cabe duda de que estos han cambiado con el paso de los años.
Si tenemos en cuenta los videojuegos de los 80 y 90, estos venían siendo los herederos de las máquinas recreativas, por lo que se entendía una jugabilidad endiablada al estar estas pensadas en hacernos gastar monedas. Con el paso del tiempo hemos sabido valorar la dificultad de esos juegos, tal vez porque ahora los desafíos son mucho más sencillos.
En esencia, esto no se trata de algo malo. Que los juegos sean más fáciles o menos complicados se debe a que el perfil del jugador y el tiempo ha cambiado. La paciencia se ha convertido en un bien escaso y también debemos tener en cuenta que hoy en día existen muchas opciones, ya que antes no había tantas.
El fenómeno de la mano sostenida
La facilidad en los videojuegos se puede medir de diferentes formas. Una de las formas más fáciles de verlo son los puntos de guardado. Si has jugado a videojuegos hace unos cuantos años seguro que cuando morías te tocaba repetir el nivel desde el principio.
Esto podía ser algo desesperante, pero desde luego que mejoraba la habilidad y también nos hacía más tolerantes al fracaso. Hoy en día los puntos de guardado son frecuentes y puedes reaparecer a diez metros del error.

Otra forma de medirlo son los marcadores de objetivo. Cada vez es más normal contar con ayudas como mapas, guías, incluso flechas que nos indican el camino a seguir. Antes tenías que lidiar sin mapa y perderte explorando hasta llegar al destino. También era una forma bastante agradable de disfrutar más del videojuego y llegar a lugares a donde otros no habían llegado.
Finalmente, los modos historia. Son muchos los videojuegos que se centran en historias, en una buena narrativa acompañada de cinemática en donde es imposible que el jugador pierda. Estos juegos que cuentan buenas historias llevan al jugador de la mano para que se preocupe en disfrutar de la historia y por nada más.
¿Por qué existen tantas facilidades?
Si te das cuenta, de todas las cosas que hemos hablado antes tan solo hemos visto cosas positivas. Por eso resulta algo extraño que todo eso se pierda por el mero hecho de bajar la dificultad de los videojuegos. Evidentemente, existen varias razones que explican dichos cambios.
No cabe duda de que la psicología está detrás de muchos de estos cambios. Vivimos en una época en la que los videojuegos no solo compiten contra otros videojuegos, sino también con otras alternativas de ocio como son las redes sociales. De esto ya hablaremos más adelante en otro artículo, pero Microsoft señaló recientemente que el principal competidor de Xbox no era PlayStation, sino que lo es TikTok.
Los jóvenes cada vez invierten más tiempo en las redes sociales, por lo que también gastan menos tiempo en videojuegos. Por otro lado, el estrés del día a día o las largas jornadas laborales no juegan a favor de que un jugador se pase más de 20 minutos atascado en un nivel. La tolerancia a la frustración cada vez es menor y, si no lo supera, lo más probable es que busquen alternativas a ese problema.
Evitar la frustración del jugador es fundamental, sobre todo cuando hablamos de un panorama en donde reina el micro pago o las expansiones. La gran mayoría de jugadores buscan retos sencillos y cada vez son menos los que quieren perder tiempo con los complicados.
En definitiva, los tiempos cambian y el perfil del consumidor va variando. Lo que antes era un ocio de nicho ahora está cada vez más extendido y a las empresas no les queda más remedio que plegarse ante las exigencias del mercado. El debate de la dificultad está servido y tú, ¿prefieres los juegos más sencillos o eres de juegos más complicados?
Lo que sí que tenemos claro es que si te gusta jugar en Mini juegos La Noción tienes una gran cantidad de juegos para hacerlo.





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